Hongos en CDs, DVDs y juegos
A veces aparecen sobre el disco caminos finos y ramificados que parecen pequeños gusanos. No son insectos: están relacionados con el crecimiento de hongos. Si permanecen en la superficie y no han deteriorado las capas, podemos retirarlos mediante una limpieza técnica controlada.

Las formas parecidas a gusanitos son recorridos ramificados producidos por el crecimiento de hongos. Cuando se trata de una colonia superficial y las capas siguen intactas, podemos retirarla. Si el hongo ya ha alterado el material y ha dejado caminos dentro de las capas, la limpieza no puede reconstruir ese daño.
¿Qué son esas formas parecidas a gusanitos?
Los hongos crecen mediante filamentos microscópicos llamados hifas. El conjunto de esos filamentos forma el micelio. En un disco pueden avanzar creando recorridos ramificados, dendríticos o casi fractales; a simple vista parecen pequeños gusanos extendiéndose por la superficie. No son larvas ni insectos.
La diferencia decisiva es la profundidad. A veces el crecimiento y sus residuos están únicamente depositados sobre el exterior. En otros casos, las hifas han alterado el policarbonato, la capa de aluminio o la zona donde se almacena la información, dejando caminos visibles que continúan ahí aunque se retire el hongo.
Parece superficial
- Los filamentos o residuos están sobre la cara externa.
- El disco permanece plano y sin grietas.
- No se observan capas separadas.
- No hay zonas transparentes ni corrosión visible.
Puede haber daño permanente
- Los caminos parecen estar dentro del disco.
- Hay picaduras o pérdida de material reflectante.
- Se ven burbujas, capas separadas o bordes abiertos.
- Las rutas ramificadas dejan zonas transparentes.
Qué hacer si encuentras un disco con hongos
- Sepáralo del resto.
Guárdalo temporalmente aparte para que la caja, los papeles y otros discos no acumulen los mismos residuos. - No lo metas todavía en el lector.
Primero debe retirarse la contaminación para evitar que queden restos dentro del aparato. - Déjalo secar antes de guardarlo.
Si el disco o la caja tienen humedad, mantenlos separados hasta que ambos estén completamente secos. Evita el sol y las fuentes directas de calor. - Envíanos fotografías con buena luz.
Necesitamos ver ambas caras, el borde y el centro para distinguir un depósito superficial de un deterioro de las capas.
No soples ni frotes con fuerza. Tampoco uses lejía, pasta de dientes, estropajos o pulimentos domésticos. Puedes dispersar esporas, añadir rayas o afectar a los materiales del disco. Si tienes asma o alergia a los hongos, evita manipularlo directamente.
Cuándo podemos eliminar los hongos
Podemos retirar los hongos cuando las hifas y los residuos se limitan a la superficie y no han degradado el policarbonato, la capa protectora, la capa reflectante o los datos. Primero evaluamos el soporte y después realizamos una limpieza controlada adecuada al tipo de disco.
Si al retirar el crecimiento aparecen rayas en la cara de lectura, también podemos valorar si el formato admite un pulido profesional. En cambio, los caminos ya grabados en el material, la corrosión de la capa reflectante, la separación de capas y el daño interno no se reparan limpiando ni puliendo.
¿Tienes un disco con hongos?
Envíanos fotos antes de limpiarlo. Te diremos si los filamentos parecen superficiales y podemos retirarlos o si existen señales de que el hongo ya ha alterado las capas.
Consultar mi disco →Cómo evitar que vuelvan a aparecer
- Guarda los discos completamente secos, dentro de cajas limpias y en posición vertical.
- Evita sótanos, trasteros húmedos, paredes frías y cambios bruscos de temperatura.
- No vuelvas a usar una caja con hongos sin limpiarla o sustituirla; revisa también la carátula y el folleto.
- Sujeta los discos por el borde y el agujero central para no dejar huellas que atrapen suciedad.
- Cuando el contenido sea importante, haz una copia en otro soporte después de recuperar la lectura.
La descripción de las hifas y los caminos ramificados se basa en estudios publicados en npj Heritage Science y Naturwissenschaften. Las recomendaciones de conservación proceden del Canadian Conservation Institute y de los National Archives de Estados Unidos.